Cada minuto de más en Los Angeles
es un minuto de menos en un sitio mejor. Y las probabilidades de que cualquier
otro sitio sea mejor son más que altas así que no había tiempo que perder.
Antes de marcharnos fuimos a los
estudios de Warner Bros. No un parque temático como el que hay en Madrid sino
las instalaciones donde ruedan las series y películas de los estudios.
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¿Por qué el emblema de los estudios es un tanque de agua? No lo sé. |
Si ves una cantidad
desproporcionada de series, hay muchas opciones de que alguna se esté rodando
en esos momentos y puedas ver los decorados, actores... así que iba bastante
confiado en ese aspecto. Iluso se mi, porque ese día era festivo, la mayoría de rodajes estaban paralizados y pude ver los sets de
rodaje de
Pretty Little Liars, una serie de petardas adolescentes, y
Big Bang
Theory que, aunque me encuentre entre la minoría, me parece un tostón.
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En cada nave hay diferentes rodajes... |
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...y el carte de la puerta te dice qué se ha rodado o está rodando allí. |
Pese a la poca suerte con los
rodajes, es curioso pasearte entre los decorados y que te cuenten qué escenas
famosas de series y películas se han rodado en estas calles que dan el pego de ciudad real perfectamente
hasta el punto de que viviría antes en ellas que en las de Los Angeles.
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Podría ser una ciudad real perfectamente. |
Para dejar Los Angeles
precisamente en eso, un recuerdo, cogimos alegremente el coche camino a San Diego, una
ciudad que, no sé si porque las comparaciones son odiosas, me encantó. No es
una ciudad especialmente grande, cosa que precisamente perjudicaba a Los
Angeles, ni tampoco una ciudad muy bulliciosa pero parece una ciudad cómoda
para vivir, bonita, y con las suficientes alternativas como para no aburrirse.
Paseando puedes encontrarte cosas
muy patriotas
al margen de las 300 banderas por metro cuadrado típicas del país
como una estatua de un marine rencontrándose con su chica o un portaviones
reconvertido en bar/museo. Si en Estados Unidos en general hay un respeto
enorme por sus veteranos de guerra, aquí se centran en los de la marina con
todo tipo de homenajes. Además , por supuesto, los veteranos
tienen descuento y prioridad en absolutamente todo lo que se les pueda pasar
por la cabeza.
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Perdí la cuenta del número de parejas imitando la pose con la estatua al fondo. |
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¿Quién quiere tomar algo en una terracita pudiendo hacerlo en un portaviones? |
San Diego tiene, como toda buena
ciudad estadounidense, su centro con rascacielos que están cerquita del mar y
hacen que la zona, con sus parques, sea muy agradable para pasar el día. Pero
como en este país un buen día implica comer como si no hubiera un mañana, se puede ir a
Old Town, que es casi más México que Estados Unidos porque está cerca de la
frontera a ponerse del revés a base de burritos y quesadillas. La gente, la
cultura, las casas…todo hace pensar que ya no estás en Estados Unidos, hasta
que te mueves a otra parte de San Diego, como Encinitas, y ya vuelves a ver las
calles residenciales y las barras y estrellas por todas partes.
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Aquí está visto que sin barco no eres nadie. |
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Mira que está bien indicado. Pues aun así, nos perdimos. |
Aunque me habría gustado pasar
más tiempo en San Diego, era hora de volver a Los Angeles para coger el vuelo
de vuelta a Chicago y, como no podía ser de otra manera en esta ciudad, la cosa
se torció, retrasaron el vuelo y pasamos una estupenda noche congelados y
retorcidos en el aeropuerto. ¡Viva Los Angeles!
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